El Origen de Cor Iesu: Fe, Familia y un Llamado Especial
- coriesucm
- 27 jun 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 28 jun 2025
Querida comunidad de Cor Iesu,
Hoy queremos compartir con ustedes la historia que dio vida a este proyecto que tanto amamos y que, con la gracia de Dios, se ha convertido en una parte esencial de nuestras vidas y de nuestra fe. Como saben, Cor Iesu nació de un deseo profundo de servir al Corazón de Jesús, pero los caminos del Señor son misteriosos y hermosos, y los nuestros se entrelazaron de una manera muy particular.
Todo comenzó poco después de un momento de gran significado espiritual para nosotras: nuestra Consagración a San José. Aquella experiencia de entrega y confianza al Patrono de la Iglesia Universal, el Custodio de la Sagrada Familia, abrió nuestros corazones a nuevas inspiraciones y nos recordó la importancia de ponerlo todo bajo su paternal cuidado.
Fue en medio de esa atmósfera de renovada fe y discernimiento que nos reunimos, y fue Delci quien, con una chispa de inspiración y mucho entusiasmo, propuso la idea de iniciar este negocio. Al principio, parecía un sueño lejano, pero pronto vimos cómo se alineaba perfectamente con nuestros más profundos deseos y valores.
Para nosotras, Cor Iesu es mucho más que un negocio; es una manera hermosa y poderosa de evangelizar. Creemos firmemente que la belleza puede ser un puente hacia lo divino, que un objeto bien hecho y lleno de significado puede tocar un corazón y recordarle la presencia amorosa de Dios y de su Madre Santísima. Cada pieza que creamos y ofrecemos busca ser un pequeño faro de luz y fe en el mundo.
Pero, además, este proyecto nos ha brindado una bendición inmensa: la oportunidad de trabajar juntas, de servir al Señor sin descuidar lo más preciado en nuestras vidas: nuestros hijos y nuestra familia. La flexibilidad que nos permite Cor Iesu es un don que valoramos inmensamente, permitiéndonos estar presentes en la vida de nuestros pequeños, educarlos en la fe y nutrir nuestro hogar, mientras extendemos el mensaje del amor de Cristo. San José, modelo de padre y trabajador, sin duda ha intercedido para que podamos conciliar estas dos vocaciones tan importantes.
Así, entre oraciones, conversaciones y mucho trabajo, Cor Iesu empezó a latir. Es un testimonio vivo de que, cuando ponemos nuestros planes en manos de Dios y confiamos en su providencia, Él nos guía por caminos sorprendentes y nos permite cumplir Su voluntad de maneras que jamás imaginamos.
Gracias por ser parte de esta hermosa historia y por apoyar este sueño que es, en esencia, un acto de fe.
Con amor y gratitud,
Delci y Betsy





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